La mala praxis médica, negligencia médica, o impericia, es la responsabilidad profesional por los actos realizados por acción u omisión, por error en el diagnóstico, en la prescripción de medicación, en tratamientos, o en la manipulación en el cuerpo del paciente. 

La mala praxis médica provoca daños que deben repararse: daños físicos, psicológicos, espirituales, patrimoniales, etc,. por el hecho en sí, por la incapacidad física y/o mental (lesión), o por la muerte.

Es posible que a causa de una enfermedad mal o tardíamente diagnosticada, una intervención mal realizada o un tratamiento mal seguido, el paciente quede incapacitado para trabajar. Y si bien en muchos de estos casos la vida no puede ser devuelta, ni la salud restaurada, es necesario que el perjudicado reciba al menos los cuidados que necesitara y pueda proveerse y proveer a sus deudos de lo que necesite, de esto se trata la indemnización y de aquí la importancia de un sistema efectivo y suficiente en cuanto a su capacidad para cubrir todas las consecuencias dañosas que del hecho dañoso se deriven.

El paciente o sus familiares (éstos últimos, en caso de muerte del primero), disponen de acciones penales, por el acto culposo, y de acciones civiles para obtener un resarcimiento económico.

Para que se haga lugar al resarcimiento económico, deben probarse los presupuestos de la responsabilidad civil:

1) El daño.
2) El incumplimiento o antijuridicidad (acción u omisión que causó el daño).
3) La relación causal (las consecuencias dañosas deben tener un nexo de causalidad con el hecho que produjo el daño).
4) El factor de atribución de responsabilidad (que es subjetiva por el obrar culposo o doloso- culpa del médico)

Además de adjudicar la responsabilidad al médico, también existe responsabilidad del establecimiento médico y/o de la empresa de medicina prepaga u obra social (factor objetivo de atribución de responsabilidad), porque tienen una obligación tácita de seguridad hacia el paciente.

El obrar del médico debe adecuarse a la Ley 26.529 de Derechos del paciente, y al artículo 59 del Código Civil y Comercial, entre otras.

El plazo de prescripción de la acción por daños es de tres años, y se computan desde la fecha del hecho médico cuestionado.




Si piensa que su caso constituye un tipo de mala praxis médica que puede generar el derecho a percibir una indemnización, consúltenos.

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